Amigas por rebosamiento.
Hace una semana estaba comiendo con mis amigas en Borough Market. A punto de despedir a una de ellas que volaba a Madrid por la tarde.
Cuando vine a vivir aquí dijeron que vendrían a verme en cuanto estuviera instalada, y no sé, creo que he tardado menos de 6 meses en instalarme. Pero no es momento de juzgar, sino de agradecer la visita.
Dos se quedaron en mi casa, y a otra y su hermana les busqué un hotelillo por la zona. Fue raro que vinieran las 3 , porque en ese grupo hace mucho que no somos 4. Y se quedaron cosas sin hablar porque no cuadrábamos estar las unas sin las otras.
Pero fue divertido. El martes por la noche llegó la primera y nos acercamos a Brick Lane a un bar, en el que después de entender que los mojitos costaban libra y media (porque siempre pronuncian raro los precios?), al cerrar el bar, el dueño nos invitó a buscar mas fiesta y droga y sexo. Así que ya estoy mas cerca de un contacto. Pero no fuimos, porque este viaje no trataba de eso.
Creo que no quedó rincón turístico de Londres por recorrer. Y a todo el mundo le gustó mis propuestas, aunque a veces yo estallara y les dijera que ya estaban en su tiempo libre y las excursiones del día se habían acabado.
Sigo sin poder con Camden, y jamás entenderé cómo nadie puede pasar media hora en un puestecillo de 15 camisetas. Pero fueron 4 días con mis chicas, que me dan la fuerza que necesito para aguantar hasta navidades.







